EL RELAJAMIENTO VAGINAL Y LOS PROBLEMAS GINECOLOGICOS FUNCIONALES |
Treinta millones de
mujeres norteamericanas sufren de síntomas de relajamiento vaginal e
incontinencia urinaria. Muchas mujeres sufren innecesariamente
de condiciones que involucran el relajamiento pélvico. |
Si usted
tiene cualquiera de los síntomas descritos en esta sección, llámenos al
(809) 763-2586 o envíenos un correo electrónico. La diagnosis y el
tratamiento apropiados a menudo hacen posible que la paciente viva de
nuevo una vida sin los perjuicios y las molestias asociados con el
relajamiento pélvico. |
La meta
es familiarizarla con las diversas formas de relajación pélvica que
existen, y también con sus causas, síntomas y tratamiento. Los órganos
pélvicos incluyen a la vagina, el útero, los ovarios, la vejiga y el
recto. Estos órganos son mantenidos en su posición normal por tres tipos
de soporte: 1) músculos, 2) capas de tejido llamado fascia y 3)
ligamentos. Al ser dañados estos soportes por diversas razones, uno o
más de los órganos pélvicos puede relajarse y, ocasionalmente, incluso
se asoma hacia afuera de la vagina. A estos se les llama defectos del
soporte pélvico, o prolapso pélvico. |
Durante
el parto, al pasar el bebé por el canal del parto, los músculos, fascia
y ligamentos se separan y pueden debilitarse. Este debilitamiento
empeora gradualmente y, con los años, puede ocasionar que los órganos
pélvicos no mantengan su posición normal. |
Otro
factor importante del relajamiento pélvico de la mujer es la disminución
de los estrógenos, hormonas femeninas que empiezan a disminuír en la
menopausia. Esto contribuye no sólo al relajamiento pélvico, sino
también a otros problemas de salud en la mujer. Por ejemplo, aumentan
los problemas cardíacos de infarto al corazón en mujeres
postmenopáusicas. |
A veces
el debilitamiento de los músculos y del tejido puede ocurrir en mujeres
que nunca han tenido hijos. En ellas las causas pueden ser: |
-
Debilidad congénita de los músculos
o tejidos de soporte
-
Agotamiento en los tejidos de soporte debido
a la tos crónica
-
Aumentos poco comunes en la presión abdominal
-
Obesidad
|
|
Cistocele | Rectocele |
Enterocele | Uretrocele | Prolapso uterino |
Los
síntomas generales asociados con el relajamiento pélvico dependen de qué
órganos sean afectados. A menudo la mujer se siente llena o sufre una
sensación de pesadez. Puede haber poca o moderada pérdida de orina al
realizar actividades físicas normales, como reír, toser, caminar o
correr. En casos más avanzados y menos frecuentes de hecho una masa
puede salir de la abertura vaginal. Los síntomas asociados con el
relajamiento pélvico dependen de qué órgano u órganos sean afectados, y
se definen más específicamente como: |
| |
El cistocele ocurre cuando la vejiga desciende de su posición normal.
El síntoma más común asociado con cistocele es la dificultad para
vaciar completamente la vejiga. Esto puede estar asociado con
infecciones de la vejiga. Los cistoceles de grandes proporciones
pueden ocasionar que la vejiga se llene demasiado y permita que goteen
pequeñas cantidades de orina. Esto es más común durante actividades
tales como el caminar o accesos de tos. |
El uretrocele generalmente ocurre junto con el cistocele. Ambas condiciones resultan,
entre otras cosas, en pérdida involuntaria de orina, sobre todo cuando
hay un aumento de presión en el abdomen al caminar, saltar, toser,
estornudar, reír o hacer movimientos bruscos. |
El rectocele ocurre
cuando el recto protruye en el canal vaginal. Por lo general los
rectoceles son resultado de traumas durante el parto. Con un recto
debilitado o sobresaliente, un síntoma común es el estreñimiento. |
El enterocele es
cuando el intestino delgado sobresale en la pared posterior de la
vagina. |
El prolapso uterino ocurre cuando el útero desciende, perdiendo su posición normal. Hay
varios grados de severidad, de acuerdo al descenso. Esto produce una
sensación general de pesadez o de estar llena, o de que el útero está
descendiendo. |
El diagnóstico de estos
problemas incluye un amplio estudio del historial de la paciente y un
detallado examen médico. Otras pruebas, dependiendo de las
circunstancias, incluyen una prueba de "Q-tip", estudios urodinámicos (estudios
computarizados del funcionamiento de la vejiga y de la uretra,
totalmente sin dolor, que duran de 15 a 20 minutos), uretrocistoscopía
(se utiliza un instrumento para evaluar el interior de la vejiga y de la
uretra) y rayos X del sistema urinario. |
Para propósitos prácticos,
el tratamiento definitivo es la corrección quirúrgica de los defectos
específicos. |
|